Retablos



Detalle del retablo gótico policromado en el que se pueden apreciar diferentes escenas -de tétrica visión- del martirio de San Bartolomé.

 

En una de las capillas de la parte derecha de la nave se encuentra el retablo de San Lucas. Con motivos renacentistas y madera policromada y dorada se completa, además de la figura del titular con cuatro esculturas que representan a Cosme y Damián, ambos médicos, y a Valentín y Pantaleón. Se especula con la autoría del retablo pero bien podría ser de un discípulo de Moreto o de los Morlanes.

 

El retablo de la primera capilla de la izquierda es una pintura al óleo sobre tabla realizado por un pintor aragonés y está datado en el primer tercio del XVI. Posee un rico colorido y las figuras representadas son los padres de la Virgen, el nacimiento de ésta, la Virgen de los Ángeles, San Jorge, ángeles. El Padre Eterno, la paloma del Espíritu Santo, Mateo el Evangelista, Julián el parricida, Miguel el Arcángel y un calvario.

 

El retablo de San Bartolomé se encuentra en la tercera capilla de la izquierda. Fue trasladado desde la ermita para su restauración y, posteriormente, se ubicó en la iglesia parroquial. Un fresco de grandes dimensiones sustituyó al retablo en Turbena. El retablo está pintado al temple de huevo sobre tabla y su realización se llevó a cabo a finales del XV. Es de estilo naturalista y sus figuras tienen un gran realismo. Posiblemente el autor fuese discípulo de la escuela oscense. Las escenas representan el martirio de Bartolomé, la conversión del rey Polemón, un pantocrátor con los cuatro evangelistas, Pedro de Verona, Jerónimo, Catalina de Alejandría y María Magdalena.

 

El retablo mayor es de madera pintada; destaca la figura de la Virgen de los Ángeles en madera policromada de mitad del XIX y un busto del "Ecce Homo" realizado por el zaragozano José Sanz en 1725. Siete años más tarde se doró y hace treinta y cinco años fue restaurado.

 

Todavía hay dos retablos más de estilo barroco.